Cómo elegir tres tareas cuando todo parece urgente

Una lista larga parece un plan, pero no lo es. Son todas las decisiones que aún no has tomado, escritas en columna.
Así que mañana la vuelves a leer, sientes que vas tarde y empiezas por lo más fácil. Salir de ahí lleva unos cinco minutos.
Escríbelo todo
Facturas, llamadas, lo que le prometiste a Sam, el regalo, el pasaporte. No ordenes nada todavía. Una tarea que intentas recordar vuelve a tu cabeza mientras haces otra cosa.
Haz tres preguntas
Repasa la lista una vez y pregunta lo mismo de cada tarea:
- ¿Cuándo vence? Hoy gana a mañana. Mañana gana a la semana que viene.
- ¿Qué pasa si se retrasa? Un recargo cuenta. Un cajón un poco desordenado, no.
- ¿Cuánto tiempo lleva? ¿Dos tareas empatadas? Primero la más corta.
Quédate con tres
Rodea las tres primeras. Ese es tu día. Todo lo demás que termines es un extra.
¿Por qué tres? Porque puedes tenerlas en la cabeza y normalmente puedes terminarlas. Diez tareas en un martes normal son siete fracasos antes de cenar.
Dales una hora
Abre tu calendario y mira qué tienes libre de verdad. Si tienes dos horas entre reuniones, una tarea de 90 minutos y otra de 45 no caben. Mueve una ahora, antes de que el día decida por ti.
Lo que no quepa pasa a mañana. Sigue en la lista y sabes cuándo volverás a verlo.